La legislación europea y una plataforma de innovación para la soja argentina

Gustavo Idigoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera y del Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC), encargado de la plataforma VISEC.

El 6 de diciembre de 2022,  en el marco de las negociaciones de “Trilogo”, el Parlamento Europeo y el Consejo, en su calidad de colegisladores en el Proceso Legislativo Ordinario de la UE, alcanzaron un acuerdo político provisional sobre la propuesta del Reglamento de la UE para minimizar el riesgo de deforestación y degradación forestal asociado con los productos importados o exportados desde la Unión Europea. Se trata de un acuerdo provisional, a la espera de su adopción formal en ambas instituciones.

Según la UE, una vez adoptado y aplicado, el nuevo reglamento garantizará que un conjunto de materias primas y productos colocados en el mercado de la UE ya no contribuyan a la deforestación y la degradación forestal en la UE y en otras partes del mundo. Esta legislación tendrá impacto global y los países productores y exportadores deberán adoptar soluciones innovadoras para adaptarse, especialmente a nivel de ecorregiones.

El Gran Chaco es una ecorregión que se distribuye a lo largo de un millón de kilómetros cuadrados en Argentina (62%), Paraguay (25%), Bolivia (12%) y Brasil (1%). Cuenta con gran diversidad de ambientes, y es el hábitat de más de 4.300 especies nativas. Además, es un territorio ancestral donde conviven más de 600 comunidades indígenas de más de 20 etnias. Además, es la segunda región con superficie forestal más grande de América del Sur, después de la Amazonía.

En Argentina, la región del Chaco es la mayor superficie forestal del país, con 65 millones de hectáreas de las cuales 32 millones de hectáreas de bosque nativo protegido por ley. La Ley n° 26331/2007 sobre la protección ambiental del bosque nativo alcanza el 9% del territorio y establece tres categorías de riesgo: áreas rojas de alto riesgo (no se permite la conversión de tierras y las áreas están dedicadas a la preservación), áreas amarillas de riesgo medio (no se permite la agricultura, solo producciones silvopastoriles) y áreas verdes donde la agricultura está permitida únicamente con estudios de impacto ambiental autorizados por los gobiernos provinciales. En las zonas roja y amarilla no se permite la producción de soja y en áreas verdes de bajo riesgo (la agricultura, incluida la soja, está autorizada bajo autorización previa del gobierno basada en condiciones de evaluación de riesgos ambientales). Al mismo tiempo, la región es un área de originación de granos, ganado, algodón, debido a la adopción de tecnologías y la adaptabilidad de sus productores. En el período de 2008 a 2020 alrededor de 7,3 millones de hectáreas fueron sembradas con soja al menos una vez en los últimos 12 años.

Algunos estudios encontraron que en 2020 se cultivaron aproximadamente un máximo de 130.000 hectáreas en áreas rojas de alto riesgo o amarillas de riesgo medio, una práctica que puede clasificarse como deforestación ilegal (0.8% de la superficie total de soja en el país). En el Gran Chaco, la soja se siembra en 2,7 millones de hectáreas (promedio). Considerando la producción argentina de alrededor de 45 millones de toneladas de soja por año, se puede decir que ese 5% se origina en la región del Gran Chaco.

A pesar de la baja incidencia de deforestación ilegal causada por la soja reportada por estudios previos (alrededor del 0,8% de la producción nacional), la cadena de valor de la soja decidió en 2019, desarrollar una plataforma nacional para garantizar que la soja se produzca sin incurrir en ningún tipo de deforestación. Aunque la plataforma estará disponible a nivel nacional, cubriendo todo el país, su enfoque estará en la región del Gran Chaco, al ser el biomasa a proteger en la Argentina, dado que el resto del territorio agrícola tiene registros de cultivo desde hace 100 años.

ViSeC es una plataforma nacional promovida por TNC (Nature Conservancy), CIARA/CEC (cámara argentina de industria aceitera y exportadores de cereales), Peterson Consultancy (surveyor) y Tropical Forest Alliance, con apoyo de LIF, para reunir a todos los miembros de la cadena de valor de la soja, desde agricultores, elevadores de granos en el territorio, exportadores, empresas de molienda, sistema bancario, ciencia y agencias gubernamentales. Su objetivo principal es disminuir los impactos ambientales con enfoque en la deforestación y otras alternativas de uso de la tierra en el Gran Chaco Argentino así como establecer un sistema de monitoreo, verificación y reporte de soja libre de deforestación en todo el país.

ViSeC Compromisos

  • Compromiso de todos los exportadores de no originar soja de establecimientos de soja ubicadas en tierras deforestadas en Argentina en general y en el Gran Chaco en particular desde enero de 2020.

  • Desarrollar una plataforma nacional que permita la trazabilidad en toda la cadena de valor de la soja, es decir, desde la originación hasta la exportación, involucrando a todos los actores del negocio.

  • Lograr un compromiso profundo y una fuerte participación de las organizaciones de agricultores, cooperativas, ONGs, investigadores y exportadores para adoptar un sistema común de monitoreo y control de la deforestación y el cambio de uso de la tierra, así como para compartir la información dentro del sistema de manera transparente y responsable de toda la cadena de valor de la soja.

  • Implementar la plataforma ViSeC para toda la cadena de valor y evitar la soja producida en tierras agrícolas deforestadas, basada en una cadena de suministro de soja de responsabilidad compartida.

  • Acceso abierto con información accesible para consultar los datos proporcionados por ViSeC.

    Desde 2021, ViSeC está organizado en tres comités con los siguientes objetivos:

  • Técnico: Generar datos para comprender la relación entre la producción de soja en el Gran Chaco y otras regiones y la deforestación y/o conversión de tierras. Analizar los sistemas de monitoreo y verificación de soja que cumplen con la Ley Forestal y otros compromisos comerciales. Desarrollar un sistema con protocolos específicos para implementar la trazabilidad dentro de la cadena de valor de la soja.

  • Comunicación: Comunicar y promover el enfoque sectorial y las soluciones propuestas para monitorear la deforestación en el Gran Chaco Argentino y otros cambios en el uso de la tierra. Proporcionar datos reales sobre el riesgo y la oportunidad productiva del bioma Chaco y Argentina en su conjunto. Realizar informes periódicos que sirvan de referencia a actores locales e internacionales vinculados a la soja y temas ambientales.

  • Finanzas sostenibles: desarrollar dentro de ViSeC un espacio adecuado para el diálogo con instituciones, bancos y fondos, para involucrarlos en la colaboración con los objetivos de la plataforma. Desarrollar herramientas para colaborar en el marco de ViSeC con los actores más vulnerables del Gran Chaco (Productores). Generar fondos extraordinarios para ayudar a monitorear la deforestación en el Gran Chaco Argentino.

La transparencia y la fiabilidad son conceptos clave cuando se habla de sostenibilidad en la cadena de valor, desde la agricultura y la producción industrial hasta los consumidores finales. Con el fin de convertirse en un espacio para mostrar el progreso de las prácticas sostenibles, incentivar al sector a alinearse con políticas corporativas sostenibles, desarrollar herramientas e incentivos comunes y lograr un suministro responsable a nivel nacional.

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