Protocolos de sustentabilidad para la soja en el gran chaco

Con el apoyo de Land Innovation Fund, el proyecto de Solidaridad busca identificar y definir criterios para un desarrollo agrícola sostenible en Bolivia y Paraguay.

Fotos: Solidaridad

La soja, como uno de los principales commodities agrícolas del mundo, ocupa una posición cada vez mayor en las economías de Bolivia y Paraguay, y su expansión avanza sobre el bioma del Gran Chaco. El proyecto de Solidaridad con apoyo de Land Innovation Fund prevé la identificación y la definición de protocolos de sustentabilidad para la cadena de abastecimiento de soja em ambos países, contribuyendo a la transformación agrícola de la región. La propuesta es utilizar un abordaje multisectorial para definir herramientas de innovación – tecnológicas, regulatorias o de gobernanza – que estén adaptadas a las necesidades locales, que dialoguen con iniciativas semejantes de países vecinos, y que generen sinergias con la agenda de sostenibilidad internacional. “Soja sustentable en Gran Chaco paraguayo y boliviano” se suma así a las otras tres iniciativas que está siendo ejecutadas con el apoyo de Land Innovation Fund por otras ocho instituciones. Todas ofrecen soluciones basadas en la innovación para una agricultura sostenible, climáticamente inteligente y libre de deforestación y conversión de vegetación nativa en la región de Gran Chaco.

El proyecto de Solidaridad cuenta también con el apoyo de organizaciones locales: la Asociación de Productores Agrícolas para un Chaco Sustentable (APACS) en el Paraguay. La iniciativa se basa en el diálogo multisectorial para identificar desafíos y definir criterios para el desarrollo y la implementación de soluciones de innovación en distintas áreas, como políticas públicas, sistemas de monitoreo, herramientas de verificación y gobernanza. Con una duración de 36 meses, las acciones tendrán foco en Santa Cruz, una región del Chaco boliviano en transición hacia la Chiquitania, y el Chaco paraguayo.

El Gran Chaco es uno de los tres biomas prioritarios para el Land Innovation Fund en Sudamérica, junto a la Amazonía y el Cerrado. Siendo el segundo mayor bioma forestal de América Latina, y el mayor bosque seco continuo del mundo, la región alberga una enorme biodiversidad y grandes reservas de carbono. Más de siete millones de personas viven en el bioma, representando una gran fuente de diversidad cultural y social. El crecimiento sostenido de la demanda de soja y carne bovina desencadenó una conversión descontrolada del uso de la tierra en la región. De hecho, faltan al día de hoy criterios compartidos sobre que sería una producción sostenible de soja en todo el bioma. “Con el proyecto de Solidaridad, queremos congregar a diferentes actores que actúan en la cadena de abastecimiento de soja para mapear los desafíos locales y transnacionales, y traducirlos en estándares, protocolos y herramientas que contribuyan a una producción sostenible. Queremos actuar como catalizadores de innovación en favor de una economía verde y climáticamente inteligente en la región”, explica Carlos E. Quintela, director del Land Innovation Fund.

A pesar de que el bioma se extiende en ambos países, los desafíos en el Chaco de Bolivia y Paraguay son diferentes. En Bolivia, cerca del 80% de los productores rurales poseen pequeñas propiedades rurales, y entre el 60% y 80% de ellos no cuenta con la documentación necesaria para legitimar la tenencia de sus tierras. Falta una legislación con reglas claras sea para el monitoreo y la trazabilidad de la producción, como para el control predial. La creciente presión del sector privado y el mercado internacional crea una demanda por herramientas de medición y protocolos para una producción sustentable.

En el caso de Paraguay, el crecimiento del cultivo de soja crea la necesidad de modelos de producción sostenibles que permitan ganar escala y puedan ser implementados por distintos actores en la región. La inversión en prácticas sostenibles como la rotación de cultivos, los sistemas agroforestales o silvopastoriles, y la recuperación de pasturas degradadas pueden ayudar a contener la apertura de nuevas áreas para el cultivo. “Invertir en gobernanza y soluciones tecnológicas son caminos posibles para el desarrollo sustentable de la soja en los dos países”, explica Agustín Mascotena, Gerente de Solidaridad para Argentina y Paraguay. “Nuestro objetivo es que al finalizar los 36 meses del proyecto contemos con nuevos protcolos de producción sostenible para el Chaco, con métodos de verificación y gobernanza adaptados a la realidad local y validados de forma multsectorial”, completa.

La iniciativa da continuidad a la alianza entre Land Innovation Fund y Solidaridad en la región del Chaco, y reafirma la importancia del bioma para el portafolio del fondo. En el proyecto anterior, representantes de los sectores público, privado y productivo de Argentina, Bolivia y Paraguay llevaron adelante una serie de encuentros multisectoriales para discutir y mapear soluciones de planificación y gestión del uso de los recursos naturales que permitan un abastecimiento de soja libre de deforestación en la región. La iniciativa sirvió de punto de partida para las acciones del Fondo en el bioma, registrando las partes interesadas presentes y llegando a un mejor entendimiento de las necesidades regionales y transnacionales en la cadena de la soja.

Portafolio do Land Innovation Fund en el Gran Chaco:

Actualmente, el Land Innovation Fund cuenta con cuatro proyectos en el Gran Chaco llevados adelante por ocho organizaciones. Sus focos de trabajo varián entre mercados de carbono, trazabilidad y monitoreo, modelos de responsables de producción, y la creación de protocolos de sustentabilidad de alcance transnacional para la soja. Además de Solidaridad, ejecutan el portafolio del Fondo en Argentina AACREA, CIARA y la Fundación ProYungas, quienes trabajan en consorcio con otros importantes aliados en la región. La Fundación ProYungas, que está dedicada a conservación y el desarrollo sustentable, en alianza con Aapresid y la Fundación Moisés Bertoni de Paraguay, apoyarán la adopción de buenas prácticas agrícolas y de captura de carbono en cinco fincas pilotos en el bioma del Gran Chaco. AACREA e ACOJA crearán modelos de desarrollo sustentable con al menos 100 productores del país. CIARA, en alianza con Peterson-Control Union y la Bolsa de Comercio de Rosario, implementarán una plataforma integrada de monitoreo y verificación de toda la soja comercializada en la Argentina.

Creado con el aporte inicial de Cargill y gestionado por Chemonics Internacional, el Land Innovation Fund apoya la creación, el desarrollo, y la implementación de soluciones de innovación para una agricultura sostenible y climáticamente inteligente, libre de deforestación y conversión de vegetación nativa en tres biomas prioritarios en Sudamérica: el Cerrado, el Gran Chaco y la Amazonía. Desde su lanzamiento, en 2021, el Fondo ha apoyado la implementación de 28 proyectos por parte de 24 aliados en la región, con un alcance de más de 1,6 millones de hectáreas y el involucramiento de más de 1.300 productores rurales.

Previous
Previous

El Land Innovation Fund anuncia convocatoria para el financiamento de proyectos

Next
Next

Construyendo sostenibilidad para la cadena de soja en el gran chaco argentino